Mitos, cuentos y leyendas de los cinco continentes (José Manuel de Prada)

descarga (1)

Conocer el acervo cultural de otros pueblos y del propio nos ayuda a comprender su cosmovisión y la forma en que se relacionan con su entorno y sus valores. Las leyendas y los mitos contribuyen a formar identidad cultural, crear cohesión social y nos ayuda a distinguirnos de otros grupos. Estos relatos no escritos, pero por todos conocidos, son dinámicos y clásicos a la vez, pues se enriquecen cuando se transmiten de generación en generación y se adaptan al contexto. En cualquier caso es imposible no hacer uso de ellos a la menor oportunidad y con mucha suerte estos relatos se transcribirán y perdurarán en forma lírica y serán testimonio de nuestras raíces y tradiciones más arraigadas.

Ahora bien, imaginen que la civilización tal como la conocemos es cruelmente perseguida, masacrada y destruida al punto de la extinción. Supongan que es tal el odio de nuestros perseguidores que destruye todo acervo cultural por considerarlo primitivo y arcaico. Vean al último hombre de nuestra especie consumiéndose, sin tener a nadie a quien transmitir sus historias y su visión del mundo.

Pues bien, este libro recoge esos relatos de civilizaciones antiguas, algunas extintas ya por la mano de los colonizadores y cuyo acervo cultural desapareció a fuerza de olvido. O tal vez no, ya que este texto no permite sepultar del todo el aporte de esas pueblos.

En un recorrido por los cinco continentes, el autor recoge 32 relatos; los rescata, los recopila, los adapta, los hace suyos y nos los entrega cual si de un primoroso regalo se tratara (las ilustraciones de Filella constituyen un delicado lazo), tal vez con la sola condición de difundirlos, de platicarlos, de regalarlos a alguien más….de no permitir que se olviden, que se extingan.

Pedro Infante. Las leyes del querer. (Carlos Monsiváis)

En principio se puede decir que es una biografía de Pedro Infante: sus orígenes, sus mujeres, su (escasa) voz, su (gran) talento para improvisar en la actuación, la relación con sus compañeros de trabajo (destacan Jorge Negrete e Ismael Rodríguez), su afición a volar y el trágico desenlace que esto acarrearía, su funeral, el shock popular. En fin, pasajes harto conocidos y recreados hasta el cansancio por sus familiares y biógrafos.

Pero lo verdaderamente sabroso de este libro es la relación que Monsiváis construye en una prosa intrincada y señorial (muy su estilo, al parecer) entre la sociedad mexicana de principios del Siglo XX y el cine nacional. Es muy interesante cómo el autor describe la forma en que el cine mexicano se convierte en instrumento para forjar una nacionalidad, la personalidad del mexicano y la idiosincrasia de todo un pueblo que se identifica con diversos escenarios a través de los personajes de Infante. Saltan las preguntas: ¿el cine construye nacionalidad? ¿o sólo refleja la realidad circundante? Imposible, no hay trabajo de campo, ¿será que las situaciones de la pantalla son meras recreaciones e interpretaciones? ¿entonces, por qué nos vemos fielmente reflejados?

El cine ranchero: el macho que se respeta es mujeriego, parrandero, borracho y jugador, pero nunca sin honor; entrón y valiente personaje capaz de perder el todo por el todo y renacer de su desgracia a ritmo de canciones de José Alfredo Jiménez. El cine de vecindad: la noviecita santa, la portera venenosa, los rotos venidos a menos, los valedores jaladores, la madrecita chula y sacrificada. Y de fondo una buena serenata.  El cine de ciudad: las ficheras, las prostitutas de lujo, el gánster, el pobre aventado al caos citadino que acabará perdiéndolo. Por supuesto, el ambiente lo construye la música de cabaret. Es imposible no verse reflejado.

Así que si ustedes están hasta el copete de biografías de Infante o creen que lo mejor es dejar a los muertos en paz y no colgarles más milagritos de los que en verdad cargaron, entonces los invito a abstraerse de esas banalidades y enfóquense en el contexto nacionalista. Espero que les guste tanto como a mí.

Carrie (Stephen King)

Nota mental: Confieso que he visto más películas basadas en la obra de King que lo que de él he leído.

La historia seguramente ya la conocen, si no han visto la primera película, seguro vieron la versión más reciente o han leído miles de reseñas de la historia. Vale la pena comentar algunos recursos estilísticos. Stephen King combina la narrativa lineal con retrospectivas y prospectivas bien manejadas en forma de hipotéticas entrevistas y notas periodísticas, libros autobiográficos, reportes policíacos y documentos oficiales; esto es una muestra de caballerosidad hacia el lector, pues no deja que se pierda el hilo y entrega todas las piezas para que la historia no cause incertidumbre o deje cabos sueltos. Aunque esto puede causar malestar a lectores experimentados, funciona excelente para los recién entregados a la lectura. Por otra parte, la historia refuerza el diálogo directo con voz y pensamiento que dan el encuadre perfecto para transmitir la emoción del personaje a la manera de los guiones cinematográficos. En cuanto al contexto, tal vez no funcione del todo; la forma en que Carrie aborda los bailes escolares, poderes telequinéticos, despertar sexual, fundamentalismo religiososo..pueden resultar ajenos a la juventud de nuestros días…..pero…el acoso escolar, eso es otra cosa.

Cuando terminé el libro pensaba en la forma en que Carrie materializa su dolor y descarga años de abuso y me doy cuenta que esa parte del contexto es un tema dolorosamente vigente. El acoso escolar se ha vuelto más violento y más visible, diario vemos notas sobre niños y niñas que muestran en sus testimonios y en sus caras la huella de quien ha sido objeto de abuso constante e impune, la reacción inoperante y absurda de las autoridades escolares que no saben como enfrentar (ya ni siquiera solucionar) la situación y en su negligencia hasta la empeoran. El escenario que resulta de ese abuso es tan caótico como el de Carrie, tal vez no haya telequinésis o destrucción de ciudades; pero hay suicidios y algunos de esos abusados tienen armas y el descenlace no tiene nada de ficticio.

Hace un par de días se conmemoró la masacre de Newtown y hoy, en mi país se publica la siguiente nota “Estudiantes acusados de agredir a menor indígena en secundaria de Tepito quedaron vinculados a proceso por la probable comisión de los delitos de lesiones y discriminación”.

 

CUENTOS DE ANDERSEN (Ilustrados por Arthur Rackham)

Siempre es un gusto volver la mirada a los cuentistas clásicos que hicieron de los valores y la moral de su época el escenario y contexto para sus relatos.

Según se dice, Andersen no tenía intenciones de crear cuentos para niños y al leer sus relatos no queda más que afirmar el argumento. Los relatos de Andersen exhiben la terquedad de los viejos (quienes se enfadan cuando el poeta exalta la fantasía en los menores), alaba la sensibilidad de los jóvenes educandos (los estudiantes que exaltan la imaginación de los más pequeños) y confía en la fe de los menores (los pequeños que escuchan y se involucran en lo que escuchan). Acaso sean alegorías de cada etapa de nuestra vida, cuando niños somos inocentes, en nuestra juventud soñamos con comernos el mundo y al llegar a la etapa adulta terminamos frustrados, amargados y rechazando a quienes se afanan en demostrar que la vida puede ser bella.

Por otra parte, resulta delicioso leer las versiones originales (en un excelente trabajo de traducción, por cierto) de “La Sirenita” (que resulta infinitamente superior a la empalagosa versión de Walt Disney). “La Cerillera”, “El Patito Feo”, “El compañero de viaje”, “La princesa y el guisante”. Muchos de ellos son una verdadera crónica de las costumbres sociales, morales y éticas de la época y su intención estética combina a la perfección con su propósito moralizante.

Ahora que soy adulta, estos cuentos alcanzan nuevos significados, pero aún con el tinte inocente de la primera vez (hace ya un par de décadas) que los escuche.

N.P. (Banana Yoshimoto)

Es el primer texto que leo de esta autora y si lo pienso bien, creo que es el primer acercamiento a la literatura japonesa contemporánea. Los más puristas dirán que es un flaco favor el que me hago al acercarme con esta novela, lo cual afirmo por los comentarios que he leído sobre el trabajo de esta escritora. Lo más amable que se dice de ella es que refleja la idiosincracia de los jóvenes de su nación. Desconozco el espíritu de la juventud japonesa, tampoco conozco el país. Pero es ahí donde esta novela cobra dimensión para mí. Los detalles con los que describe los escenarios podrían ser los de cualquier ciudad, cualquier campus, cualquier playa.

Me gusta la forma tan simple con la que aborda y enlaza temas como el incesto, el suicidio, la melancolía y la desazón. La retórica la encontré en la segunda parte, la primera es muy descriptiva, pero a esas alturas ya había tomado sabor a la historia. Sobre todo, me encanta la forma en la que absorbe y contrasta esos sentimiento con el paisaje, transmite un sentido kinestésico de todas las cosas y espacios. Quiero decir que no se me hubiera ocurrido enfrentar el tema del suicidio con la calidez de una banqueta provocada por el sol del verano, la blancura de unas piernas, el aroma del mar, el tacto rugoso de la arena…de eso está lleno el relato. Y si lo pienso bien, no somos sólo pasiones, los seres humanos percibimos olores, sabores, sonidos, pero estamos tan ocupados y siempre con tanta prisa que nos perdemos de la belleza de la cotidianidad.

Esa es la fuerza que encontré en este relato tan sencillo, conjugar pasiones tan intensas y oscuras con el sencillo resplandor de un escenario luminoso. Hizo que de repente el incesto pareciera hasta normal y el suicidio fuera una dulce idea si se planea en verano.

Nota al margen: Debo agradecer personalmente el impulso que esto le dió a mi trabajo de tesis. En vacaciones de verano leí mucho sobre mi tema, pero al enfrentarme a la hoja en blanco, ésta resultaba tan intimidante y yo me sentía tan hueca de palabras. Sin no poco remordimiento tomé este libro -cuya lectura quede a deber por casi dos años a un par de buenos amigos- para relajar la mente…..¡y funcionó!. La sensibilidad, las palabras e ideas regresaron a mi mente y ahora estoy lista para comenzar a escribir ese capítulo de tesis, nunca más menospreciaré mi pasión por la literatura.

 

Las batallas en el desierto (José Emilio Pacheco)

Trenecito del tiempo, un viaje con boleto todo incluido hacia la ciudad de México de los años 50. Colores, lugares, sabores, sonidos que serán valorados con más fuerza por aquellos que nacieron, crecieron o vivieron en ese lugar, en esa etapa.

Para quienes vivimos en provincia el viaje es menos tentador, pero no por eso deja de ser interesante, a fin de cuenta somos mexicanos ¿no?,  nos identifica y une una identidad cultural que incluye marcas de cigarros y refrescos.

El pretexto es un enamoramiento unilateral y precoz, pero efectivo. Así que, si no nos identifica lo cultural y temporal, seguro lo hará el relato de los primeros calores que provoca el amor repentino y temprano.

Una carga de nostalgia: por alto que esté el cielo en el mundo…por hondo que sea el mar profundo

Nota al margen: ¿Sabían ustedes que esta historia inspira “Las Batallas”, de Café Tacvba?

TRES AVENTURAS DE SHERLOCK HOLMES (Arthur Conan Doyle)

En una edición de pasta dura de Conaculta he tenido mi primer acercamiento formal con uno de los personajes emblemáticos de la literatura detectivesca. En tres relatos, se pretende transmitir algunas de las diferentes facetas de Holmes; en “Un escándalo en Bohemia” se nos presenta el personaje misógino que deliberadamente refleja el sentir de la época por el papel que la mujer debería jugar en la sociedad. Finalmente, reconocerá a su pesar la audacia de Irene Adler, concediéndole únicamente ser nombrada como “la mujer”. “El signo de los Cuatro” es un relato riquísimo en cuanto al uso de los diferentes niveles de la historia, en donde se alternan continuamente los narradores y los narratarios, situación que provoca en el lector la sensación de encontrarse junto a Watson mientras escucha y sigue con atención los detalles del relato de segundo nivel. Se muestra en este cuento la adicción de Holmes hacia la morfina y la construcción narrativa de Doyle permite que no sólo no despreciemos este rasgo del detective, sino que entendamos su origen, tengamos empatía por su sufrimiento y encima, nos sentimos culpables por ser tan simples y no poder ofrecer a este desdichado el consuelo suficiente. El último relato “El misterio del Valle de Boscombe” muestra un Holmes más humano, pues no es sólo el enigma el que lo atrae al caso en cuestión, sino también un profundo deseo de hacer justicia, aún en contra de la opinión de algunos de sus colegas más respetados, de la sociedad y de la justicia victoriana. Esto se expresa en el pesar que refleja en sus diálogos ante la posibilidad de que al resolver el enigma, no logró liberar de una falsa acusación a un pobre muchacho que paga por los errores de su padre.

Tres relatos, tres facetas. Una tercia de deliciosos aperitivos, seguiré buscando mis platos fuertes con Holmes.

MARA Y DANN (Doris Lessing)

Se dice que la epopeya es un subgénero narrativo en decadencia. La verdad es que sigue vigente, aunque ahora se ha integrado a otras expresiones artísticas, especialmente en la novela. Doris Lessing recurre a un evento inminente como tema de este relato: las migraciones provocadas por los cambios (también inminentes) en el medio ambiente. En una próxima África (Ífrik), azotada por las sequías y la violencia que acarrea la escasez de bienes materiales, dos hermanos tendrán que enfrentarse a una cambio radical de vida, empezando por el olvido de sus nombres reales. A partir de ese momento econtrarán en su vida muchas dificultades, escapar de la muerte, de los peligros ambientales, de la codicia humana. Pero también encontrarán personas que les brindarán ayuda y consuelo aún dentro de su propia pesadumbre. Es una historia que enseña que no hay que rendirse, que no debemos dejar de creer en el género humano con todo y la porquería que lo pueda rodear y corromper. Sobre todo, es una historia de un entrañable amor fraternal que nos hace recordar que no debemos abandonar a los nuestros, pues cuando el mundo se derrumbe y haya que caminar, ellos son los únicos con los que contaremos incondicionalmente.

La Tabla de Flandes (Arturo Pérez-Reverte)

El punto de partida de este relato es un cuadro flamenco con una misteriosa inscripción oculta que de inmediato capta la atención de Julia, una joven e independiente restauradora de arte. A partir de ahí, el autor maneja una circunstancial serie de hechos que se van entretejiendo entre sí para acorralar al lector hacia el posible final.

Hay en esta novela un agudo sentido de crítica y adulación hacia el ego y sus facetas, encarnadas en todas sus aristas por los personajes, aunque algunos se mueven con mayor sigilio que otros. Es también un tributo al amor hacia la literatura detectivesca, el arte y el ajedrez. Pero sobre todo, es un libro escrito en una prosa maravillosa, sencilla y elocuente, con unas figuras poéticas y retóricas que de tan simples, sorprende no utilizarlas cotidianamente. De esa manera, aunque la historia contenga episodios en que decae la secuencia básica, uno no puede dejar de leer y sorprenderse por esas líneas tan bien trabajadas.

Desgracia. J.M.Coetzee

Desgracia es uno de esos libros con una premisa y múltiples interpretaciones. Un hombre cuyo único motor para vivir es la pasión y el deseo,  ve llegar su propia decadencia física traducida en vejez, al enfrentar el juicio moral de su comunidad por un acontecimiento que, en sus tiempos mozos, hubiera caído en la gracia y la tolerancia. Pero ya es viejo, y a los viejos hay cosas que no se les permite hacer ni manifestar. Ante la situación, huye a la granja de su hija y ahí, un acontecimiento de gran violencia lo enfrenta a la destrucción de sus ideales y a la fortaleza de una mujer que le demuestra que rendirse, puede ser la más grande manifestación de desafío…algo que él no fue capaz de hacer con sus colegas académicos.

A pesar de lo que opinen algunos, el final del libro no es abierto. Los perros son sólo símbolos y las líneas que concluyen la novela demuestran la determinación de Laurie de dejar ir lo que consolidó su vida y nos deja ver su inapetencia por la vida y por lo que creía cierto y valioso. De ahí en adelante, sólo se dejará llevar, como hacen los viejos que piensan que ya no tienen nada que aportar a la sociedad ni a los que lo rodean.

La prosa es densa, estética, elegante. La historia es agobiante y asfixiante a ratos, el manejo de la atmósfera es impecable. Coetzee es uno de esos escritores que merecen ser leídos y que aportan historias magistralmente construidas a la narrativa contemporánea.

Blog de Jack Moreno

Un blog de Joaquín Moreno sobre recursos, literatura y ciencia ficción

DESPUÉS DE LA MEDIA RUEDA

Bitácora nostálgica, de un cubano que vive hace más de dos décadas en Suecia

A %d blogueros les gusta esto: